La única forma real de saber si un lote de harina es adecuado para su producto es someterlo a las mismas condiciones que soportaría una masa real.
Aunque la proteína acapara toda la atención al describir la calidad de la harina, es vital recordar que esta se compone de un 70-80% de almidón.
El análisis reológico define el rendimiento de la harina en la panificación, facilitando el control de calidad y reduciendo el consumo de ingredientes básicos.